Inicio > Historias > Misterio

Misterio

Publicado por caboclo

 

En sus treinta años de profesión, el sepulturero ha visto casi de todo. Las viudas que han incluido la visita al marido muerto en su rutina cotidiana se confunden con las amantes que en secreto se acercan al nicho para dejar una carta de amor; los rostros descompuestos por obligación el día de los difuntos mutan en gestos de curiosidad al pasear entre las tumbas, mientras comentan los lemas pintorescos de las lápidas o la mixtificación de las flores de plástico, un quiero y no puedo del cariño y el recuerdo. En los últimos tiempos, sin embargo, le tiene especialmente molesto la costumbre generalizada de llamar por teléfono a los muertos. A la caída de la tarde supone el sepulturero que los deudos llegan a casa del trabajo, cansados y envueltos en una capa de melancolía que acaba por confundirse con el atardecer. En ese preciso momento de confusión entre lo real y lo deseado, los alegres politonos comienzan a sonar en el cementerio. Sabe que en la mayoría de las ocasiones no hay contestación, pero más de una y dos veces ha sido capaz de cazar retazos de conversaciones en voz muy baja, para no molestar a quienes descansan en el olvido y la soledad, supone: "he recogido a los niños del colegio y llovía"; "Arturo, el de la cartería, se ha pedido unos días de vacaciones y se va al Caribe"; "Julita ya tienen novio, pero no me gusta la pinta que tiene; vamos a ver si no la hace una desgraciada"; "han llamado los del seguro"; "hay que arreglar la gotera del garaje"; "te echo de menos, ojalá volvieses, aunque sea por un par de días". Ha aprendido el enterrador a aceptar la nueva situación como parte del tránsito hacia el más allá: los vivos se niegan a la ruptura definitiva e intentan defenderse del sufrimiento manteniendo un simulacro de normalidad; los difuntos, por su parte, no han asumido todavía su nueva condición de cadáveres. Lo que no termina de comprender el sepulturero es por qué su teléfono ha de ser recargado cada día, mientras que las baterías de estos otros parecen eternas.


Categoría: Mediaturas | 1 Comentarios

Referencias (TrackBacks)

URL de trackback de esta historia http://capiroba.blogalia.com//trackbacks/68843

Comentarios

1
De: Su Fecha: 2011-02-01 20:12

Jeje, está genial. Los tiempos cambian, quien sabe si dentro de poco se irán con los portátiles. Aunque lo mejor, desde luego, aceptar y descansar en paz.

Abrazos



Nombre
Correo-e
URL
Dirección IP: 54.198.221.13 (c9df659f3f)
Comentario
¿Cuánto es: mil + uno?

 
 
Web Statistics